sábado, 18 de diciembre de 2010

Inglaterra se estanca, aunque no tanto



Por culpa de la tesis, he tardado un par de semanas en poder ver el Inglaterra-Sudáfrica (11-21) de los tests de noviembre, y aunque la victoria de los visitantes fue clara y merecida, tampoco he podido apreciar la 'tremenda superioridad' a la que se refería una gran parte de la prensa especializada en el Reino Unido. Las crónicas hablaban de un dominio prácticamente total de los Springboks pero, una vez visto el partido, esa superioridad sólo se sustancia entre los minutos 58 y 70 del partido (también al final de la primera parte). Tal vez haya pesado en la prensa británica las expectativas disparadas tras la enorme victoria conseguida, dos semanas atrás, ante Australia. Posiblemente lo que apuntaba ese partido, y que sólo en parte se ha visto frustrado en este último encuentro, haya exagerado ciertas exigencias para con el equipo de Martin Johnson. Sin embargo, ya ante Samoa se pudo ver que todavía le falta trabajar más de un aspecto a los de Johnno, además de precisar un asentamiento más definido de sus mejores características. Falta un segunda línea que pueda acompañar a Lawes (Palmer no da el nivel), que Crane sustituya a Easter (desaparecido demasiadas veces en los momentos clave, y ante los africanos no fue una excepción), las reincorporaciones de Jonny Wilkinson y Riki Flutey (creo que el mejor acompañante que puede tener Mike Tindall en la línea de centros) y que Banahan cuente con más minutos.

Ante Sudáfrica, el trío Youngs-Ashton-Foden, que tan buenos resultados había dado ante los wallabies, se encontró con muchos más problemas para desplegar sus virtudes. La defensa Springbok, con un imperial Frans Steyn al mando, ató en corto todas las evoluciones ofensivas de los locales, no permiténdoles más que el ensayo regalado por Van der Linde, ya al final, y varios acercamientos a la línea de marca. Los sudafricanos tampoco realizaron un gran partido ofensivo, fallando incluso Morné Steyn más de la cuenta con el pie. Sin embargo, y por tercera vez en estas series otoñales, la aparición de Willem Alberts en la segunda parte (resulta increíble que, partido tras partido, el mediocre Peter de Villiers se empeñe en concederle repetidamente a Deon Stegmann una titularidad que no se ha ganado este año, dejando al colosal Alberts, mejor tercera línea de la pasada Currie Cup, en el banco) resultó decisiva para que los Springboks dominaran el juego consiguiendo ensayos que ampliaban decisivamente las distancias.

2 comentarios:

  1. A mí Banahan no acaba de gustarme, y menos como titular. Coincido contigo en Flutey acompañando a Tindall y creo que la primera línea es uno de los puntos fuertes de este equipo pese al exceso de fogosidad de Dylan Hartley.

    Respecto a los terceras sudafricanos, supongo que cuando se vacíe la enfermería Brussow-Spies-Burguer es inamovible con Juan Smit como primero en la recámara.

    Un Saludo y buen Trabajo.
    Fender.

    ResponderEliminar
  2. A Banahan falta pulirlo un poco todavía, pero un ala de 2 metros es un fenómeno que hay que aprovechar sí o sí (podría llegar a ser, me parece a mí, un Lomu a la europea). Estos tests me ha sorprendido positivamente el rendimiento de Cueto, pero a la larga creo que los alas titulares con Inglaterra deberían ser Ashton y Banahan (con 'Slalom' Foden atrás, cubriéndoles las espaldas).

    De Sudáfrica queda poco que añadir sobre su fantástico equipo y su innumerablas recambios. La tercera línea, en particular, es única en el mundo, por calidad y variedad: Brüssow, Spies, Burger, Smith, Alberts, Kankowski, Louw, Rossouw, Vermeulen, Stegmann, Keegan Daniel, etc.

    muchas gracias, fender, es usted muy amable

    ResponderEliminar

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...