sábado, 31 de julio de 2010

Jóvenes figuras sudafricanas

Pat Lambie

Jóvenes talentos del rugby van saliendo por todas partes (O'Connor en Australia, Youngs en Inglaterra, Biggar y Halfpenny en Gales), pero veo que en Sudáfrica brotan como setas. Nada menos que 6 o 7 jugadores ya están demostrando, con apenas 20 añitos, que pueden ser internacionales en breve (aunque alguno ya lo es) y estar llamados a liderar el futuro de los Springboks. Vayamos con los cuatro más destacados, a mi juicio.

Patrick Lambie (19 años, Sharks): el nuevo descubrimiento del equipo de Durban me tiene fascinado. En pocos partidos ya ha demostrado que es uno de los puntales de su equipo, y eso sin haber cumplido 20 años. Jugó de fullback los últimos partidos del pasado Super 14 y ahora, en la Currie Cup, Plumtree lo ha situado como nº 12, y en ambos puestos está desplegando un juego maravilloso, con una soltura y naturalidad increíbles. Debutante como es, parece poseer una experiencia de la que en realidad (por partidos disputados) carece, pero ya asume responsabilidades de jugador muy hecho (es el pateador principal del equipo estos últimos partidos) y despliega un liderazgo sorprendente en la dirección de juego (ante los Blue Bulls, hace un par de semanas, fue el dueño del partido). Estas cosas sólo las puede hacer con 19 añitos un hombre que marcará una época en el rugby mundial. Dado que la posición de 15 en los Springboks no tiene un dueño indiscutible (Kirchner, Jantjes, F. Steyn), lo mejor sería que alguien se diera cuenta pronto de que este chico debe estrenarse lo antes posible con su selección.

Dewaldt Duvenage (21 años, Western Province): ya he hablado en este blog del que para mí está destinado a ser el 9 de los Springboks durante muchos años, tras la retirada de Du Preez en 2011. Algo mayor que Lambie, también lleva más partidos encima, aunque demuestra una idéntica naturalidad y solvencia a la hora de manejar el oval y de asumir una gran responsabilidad en su equipo. Maneja muy bien el ritmo de los partidos, capaz de dirigir un ataque velocísimo o, por contra, un lento y minucioso juegos de fases, siempre parece encontrar la mejor opción disponible. Allister Coetzee ya le concedió en la pasada Currie Cup 2009 la titularidad frente al Springbok Januarie, y el joven Dewaldt ha correspondido a su confianza con un juego casi perfecto.

Gerhard Van den Heever (21 años, Blue Bulls): otro prodigio con un grandísimo futuro. Es cierto que no se trata del ala más rápido ni tampoco del más fuerte, pero combina muy bien todos los recursos de que dispone. Muy hábil e intuitivo, aprovecha magníficante las opciones que se le presentan; juega muy bien en equipo, asociándose siempre con el compañero más adecuado. Asentado en la titularidad del mejor club del mundo, debería estar en el Mundial de Nueva Zelanda.

Bjorn Basson (23 años, Griquas): de momento es el único de este grupito que ya ha debutado con los Springboks (también es cierto que es el mayor). Basson está llamado a ser uno de los alas más desequilibrantes del rugby si sigue progresando como estos dos últimos años. No ha explotado tan pronto como Lambie, pero en los Griquas (en la Currie Cup) o en los Cheetahs (en el Super 14) está demostrando tener una facilidad enorme para anotar ensayos gracias a una velocidad vertiginosa y una gran agilidad.

Estos son, creo yo, los más destacados (no incluyo a Juan De Jongh y a François Hougaard, ambos de 22 años, porque ya son una realidad con plaza fija en las convocatorias de los Springboks), aunque también tenemos al ala Lionel Mapoe (22 años), cuyos preciadísimos servicios se están disputando Cheetahs y Sharks, al zaguero Jaco Taute (19) de los Xerox Lions, a los aperturas Elton Jantjies (19) de los Xerox Lions, Lionel Cronje (21) de Western Province y Sias Ebersohn (21) de los Cheetahs, o al prop Coenie Oosthuizen (21), también enrolado en el equipo de Bloemfontein.

viernes, 30 de julio de 2010

Historia del rugby (8)



Llegó el momento del que probablemente fue el mejor equipo de rugby de toda la historia: la selección de Gales de la década de los 70, una generación única que dejó una huella permanente. Esta octava entrega de la historia del rugby presentada por Rob Andrew nos presenta a Gareth Edwards y sus insuperables escuderos: Barry John, JPR, JJ, Davies, Bennett, etc., un conjunto que con su fascinante juego de ataque dominó el continente europeo durante toda la década y que, de haberse disputado mundiales en esa época, se habría llevado alguno a buen seguro. Lo primero es la gira de los Lions (con mayoría de figuras galesas en los tres cuartos) en 1971 por tierras neocelandesas, que se saldó con victoria sonada ante los All Blacks (la única gira exitosa de los Lions en tierras kiwis). Luego se da paso a las primeras ediciones de la década del V Naciones.

miércoles, 28 de julio de 2010

Western Province lidera el inicio de la Currie Cup



Tras la tercera jornada, los Western Province de Ciudad del Cabo lideran la tabla de la Currie Cup. Lo están haciendo con solvencia (aunque los bonus ofensivos se les están resistiendo más de lo debido), superando las muchas bajas que el Tri Nations y los cambios de aires (Pietersen y Grant) han ocasionado. Cabe destacar del equipo formidablemente dirigido por Allister Coetzee (que suena en las quinielas para sustituir a Peter de Villiers si éste llega a ser cesado) a su medio scrum, el joven Dewalt Duvenage, que parece destinado a recoger el testigo que tras el Mundial de 2011 va a dejar el inconmensurable Fourie Du Preez (que se marchará al rugby japonés). Duvenage dirige a su equipo con temple y criterio, controlando siempre el ritmo de juego más adecuado para su equipo, y prodigando con maestría una conducción lateral del oval. Ante los Xerox Lions (partido de arriba), en la segunda jornada, dio un recital que demuestra lo equivocado que ha estado el seleccionador al prescindir de sus servicios en beneficio de su suplente, Januarie. Otra pieza indispensable del equipo está siendo el veterano apertura Willem De Waal, que anda finísimo (casi infalible) con el pie, aunque su juego a la mano siga siendo bastante precario. Y Conrad Jantjes, que acaba de regresar tras su larga lesión (más de un año convaleciente), y que ya ha asumido los galones que le tocaban tras tanta baja. Si a todo ello sumamos que la primera línea (la titular al completo en los Stormers, en el Super 14) está a gran nivel, que Pieter Louw y Duane Vermeulen muestran una intensidad formidable desde la tercera línea, que los jóvenes aprietan fuerte (Bosch y Whitehead, y también los casos de Myburgh y Hoffmann ante los Leopards este pasado fin de semana en Potchefstroom), y que de cara a los próximos partidos recupera a los Springboks François Louw, De Jongh y Aplon, pocas dudas quedan sobre la candidatura de Western Province al título de la Currie Cup.

lunes, 26 de julio de 2010

Refuerzos para la Currie Cup

Hougaard, Maku, Aplon y Duvenage

Después de sus tres primeros partidos seguidos, Sudáfrica afronta ahora tres semanas sin encuentros en el Tri Nations. Por eso el seleccionador De Villiers ha liberado a los 11 jugadores 'no imprescindibles' para que puedan jugar estas tres próximas jornadas de la Currie Cup. Será un auténtico respiro para los Blue Bulls, principalmente, ya que su mal inicio de temporada podría redirigirse tras la incorporación de Hougaard, Van der Merwe y Dewald Potgieter (de Ralepelle no digo nada porque si vuelve a Pretoria es únicamente para calentarle el banquillo a Gary Botha). Los Sharks de Durban son otro equipo claramente beneficiado pues recupera a Ruan Pienaar (en las semanas que le quedan en Sudáfrica antes de viajar a Irlanda del Norte), Mtawarira y Kankowski. Western Province, que de momento es el equipo que mejor está sobrellevando las bajas del Tri Nations (gracias al pie casi infalible de De Waal y a la enorme dirección de Dewalt Duvenage lidera la tabla clasificatoria), también recuperará de cara a este próximo fin de semana a jugadores decisivos como Gio Aplon, De Jongh y François Louw. Finalmente, el prop Van der Linde, campeón del mundo en 2007 (juto a Pienaar, de los citados), apuntalará la poderosa primera línea de Free State Cheetahs.

sábado, 24 de julio de 2010

Tri Nations 2010. Tercer asalto: Sudáfrica en coma



Tres partidos: tres derrotas, cero puntos, cuatro sin bin, 10 ensayos encajados por sólo 4 conseguidos, 93 puntos en contra (media de 31 por partido, una sangría) y 42 a favor, etc. Basta con tener en cuenta las estadísticas para darse cuenta de la dimensión del desastre Springbok este año. Tras un curso plagado de éxitos como fue el de 2009, la caída está resultando mayúscula, y si no se reconduce el rumbo ya en tierras sudafricanas (aunque conquistar el título es misión imposible) debería producirse un cambio en el banquillo. De Villiers no debe seguir. Lo que se está demostrando es que lo del año pasado fue insólito y tal vez irrepetible, un accidente; la tónica normal es la del 2008, cuando fueron colistas en el Tri Nations, y este año el bagaje todavía puede ser peor (al menos en 2008 a estas alturas habían vencido en Carisbrook). Todas las sospechas de que el éxito de la edición pasada se debía a la 'autogestión' de los jugadores (más atentos a las indicaciones de Gary Gold que a las de Muir o De Villiers) se van confirmando este año, aunque algunas bajas también están resultando decisivas (Du Preez básicamente, aunque también la de Brüssow y el sorprendentemente ignorado por De Villiers, Frans Steyn).

El partido disputado esta mañana (española) en Brisbane ha reproducido de nuevo el guión de los dos primeros asaltos del torneo. Primera parte espantosa, con unos Springboks sin ideas ni intensidad, totalmente bloqueados mentalmente, y con una facilidad pasmosa para cometer infracciones de todo tipo (de nuevo se quedaron en inferioridad a los primeros minutos de partido). Incluso en su punto fuerte, los line outs, eran dominados (el ensayo de Mitchell viene por un line out propio perdido). Con Pienaar la verdad es que al menos intentan jugar algo, y en varias ocasiones se plantaron a 5 metros de la línea de marca (Kirchner y Habana), pero la defensa australiana, liderada por un inconmensurable David Pocock (para mí, el mejor flanker del mundo ahora mismo), desbarató todas las intentonas. El 17-3 con el que se llegó al descanso ya parecía insalvable. En la segunda parte mejoraron algo los visitantes (aunque el saldo volvió a ser negativo: 13-10), aunque tal vez porque Australia se echó algo atrás buscando el contraataque con sus mortíferos Genia, Ashley-Cooper o Mitchell (Cooper en esta ocasión no estuvo demasiado fino). Dos ensayos y alguna sensación positiva (como en el brillante maul del segundo o la intensidad mostrada por De Jongh), pero insuficiente para conseguir al menos el bonus defensivo. En resumen: una lección de Deans (probablemente el mejor entrenador del mundo, aunque el año pasado se equivocara manteniendo a Burgess frente a Genia) a De Villiers (un advenedizo bocazas).

Un desastre inobjetable el trayecto de los Springboks por tierras del Pacífico. Ahora esperan unas semanas de descanso y reflexión, mientras Australia y Nueva Zelanda se disputan el torneo.

jueves, 22 de julio de 2010

Tri Nations 2010. Segundo asalto: más de lo mismo



La narración se repite: nueva victoria local en tierras neocelandesas y nuevo sin bin a los pocos minutos que desarbola las opciones de los visitantes. Rossouw fue en este caso la víctima, aunque, a diferencia de Bakkies Botha, su exclusión fue algo injusta (le da una patadita a McCaw, pero es que el 7 de los All Black le suelta antes un codazo desde el suelo). Los locales aprovecharon maravillosamente sus diez minutos de superioridad para anotar dos ensayos que abrían la diferencia. Sudáfrica mejoró algo con respecto al partido de Auckland, pero su énfasis en el juego con el pie, que no dio apenas resultados, y su mal juego a la mano lo volvieron a condenar, 31-17 en este caso. Dos derrotas (sin bonus defensivo), lo que sumado a los dos bonus ofensivos de Nueva Zelanda, deja las cosas con un 10-0 inicial que casi decanta ya el torneo.

De Villiers siguió en sus trece tras la primera derrota, interpretando que había sido un accidente y, por tanto, no había que hacer cambios sustanciales. También volvió a pesar el conservadurismo de los sudafricanos. Si en el partido anterior desaprovecharon un posible ensayo por asegurar 3 puntos con un tiro de Steyn, en esta ocasión repitieron el desatino nada más comenzar la segunda parte: con 13-7, una buena acometida los llevó casi encima de la línea de marca. Los All Blacks estaban desbordados y fueron penalizados por el árbitro; un line out habría sido una opción lógica y ambiciosa para cambiar la dinámica del partido y del torneo, pero de nuevo se pecó de conservador y se pidieron palos. Tras el tiro de Steyn los neocelandeses volvieron a la carga anotando un brillante ensayo René Ranger, tras una jugada colectiva que comenzó en un error de Kirchner (buen atacante pero desastroso defensa, muy liviano e incapaz de entrar con fuerza al choque). Sudáfrica pagaba así su inconsistencia y su mentalidad de equipo 'pequeño' asustado ante los neocelandeses.

El cambio de Januarie por Ruan Pienaar (con 25 minutos por disputarse) dio sus frutos rápidamente, demostrando que el error de De Villiers a la hora de confiar en el 9 suplente de los Stormers ha sido fatídico. Y es que nada más salir al campo, Pienaar (nuevo jugador del Ulster irlandés) dirigió un gran ataque de los Springboks que llegó a encadenar 14 fases, algo insólito en lo que llevamos de torneo (y, de hecho, en el juego sudafricano desde hace 3 años). El empuje visitante duró casi 10 minutos, aunque por errores en el pase (de Fourie) o por pérdidas del oval (Louw) el ensayo que habría llevado el 20-17 al marcador no se llegó a producir (tampoco un sin bin a McCaw, amonestado por 3 veces por un mal Rolland, que sin embargo dejó al capitán de los locales sobre el terreno de juego). Al contrario: si llegó el ensayo fue por obra de los All Blacks, con una jugada antológica en solitario del debutante Israel Dagg, que sorteó a todos los rivales que trataban de placarlo (Spies, Burger, Aplon, Bekker...) para conseguir el bonus ofensivo para su equipo. Los Springboks, con Pienaar dirigiendo al equipo, daban síntomas positivos de recuperación, pero Rolland y Dagg les dieron la puntilla definitiva. Incluso Carter comenzó a meter sus tiros a palos (hasta ese momento llevaba una serie horrorosa).

De cara al próximo partido parece que el incompetente De Villiers sí se ha decidido a hacer cambios (aunque se le ha vuelto a calentar la boca hablando de supuestas 'conspiraciones arbitrales'): entran Pienaar, Aplon, BJ Botha y Kankowski, mientras que Januarie y Low no están ni en la convocatoria. Todavía hay tiempo para reaccionar, aunque Australia tampoco será un rival fácil (sobre todo teniendo en cuenta que ha recuperado a lesionados clave como Genia, Moore y Robinson).

miércoles, 21 de julio de 2010

Historia del rugby (7)



Séptima entrega de la saga rugbística que va ofreciendo Rugby Dump. Dedicada casi exclusivamente a las giras realizadas por los Springboks a finales de los 60 y principios de los 70 por tierras europeas, donde fueron recibidos cada vez con mayor agresividad debido al Apartheid. Al final del video un recuerdo a la imperial Gales que (ya con JPR, JJ, Edwards, John o Davies) se llevó en 1971 su primer Grand Slam en 19 años.

martes, 20 de julio de 2010

Historia del rugby (6)



Sexta entrega de la historia del rugby, dedicada a la década de los 60 y siguiendo las andanzas de los All Blacks y los Springboks. También de Gales, que ya se prepara para dominar Europa en la siguiente década con la primera Triple Corona en 30 años (1969) y 3 V Naciones en esta década. Mención especial a la arrasadora Nueva Zelanda de mediados de década, que encadenó 17 victorias seguidas entre 1965 y 1970, entre las que cabe destacar el tremendo 4-0 que endosó a los Lions en la gira que estos realizaron por tierras kiwis en 1966.

domingo, 18 de julio de 2010

Tri Nations 2010. Primer asalto: Nueva Zelanda recupera los galones



La desastrosa gira del pasado otoño, en la que sólo pudieron vencer a la débil Italia, no fue un accidente en la trayectoria de los Springboks. Algo falla desde que se adjudicaran su tercer Tri Nations el pasado septiembre. Y ese algo, además de la baja decisiva del mejor 9 del mundo, el lesionado Fourie Du Preez (tal vez, el jugador más determinante del rugby actual), tal vez se encuentre en el banquillo, tanto en la figura del seleccionador como en los desencuentros entre sus dos ayudantes (Muir y Gold). Sudáfrica ha perdido la brújula y debe reaccionar rápidamente para enderezar el rumbo.

El partido disputado en el Eden Park fue un auténtico paseo de los All Blacks (32-12), que tras un año de múltiples dudas, vuelven a ser aquel equipo dominante y con un ataque imparable que nos tiene acostumbrado. Sudáfrica nunca dio la sensación de poder ganar; sólo tuvo algunas opciones a mediados de la segunda parte, con 20-9, pero desperdició sus oportunidades ante la desastrosa dirección de Januarie y la poca inspiración de sus tres cuartos. Están notando mucho la carencia de la magia de Du Preez, la consistencia que daba a la tercera línea Brüssow (Low no está a la altura) y la furia de Frans Steyn. Si además a Bakkies Botha se le va la cabeza y deja a sus compañeros 10 minutos en inferiodidad (una situación que aprovecharon a la perfección los locales), y Morné Steyn no acierta con sus drops intentados, poco más se puede hacer. Un detalle de la confusión de los Springboks pudo verse a mediados de la segunda parte, cuando con un amplio 27-9 en el marcador y un penalty a favor, decidieron tirar a palos en lugar de buscar el ensayo con un line out. Penoso.

En cuanto a los locales, muy dinámicos en ataque y con una defensa remarcable, hay que reseñar que Mils Muliaina ha vuelto a ser aquel que no veíamos desde hace año y medio, es decir, el mejor fullback del mundo. La jugada que inicia y que permite el primer ensayo (de Conrad Smith) es primorosa, marca de la casa. Si además resulta que en el último suspiro consiguen la guinda del cuarto ensayo, que les da el quinto punto, ya queda claro que este año va a ser muy distinto para los neocelandeses (y también para los sudafricanos).

viernes, 16 de julio de 2010

Historia del rugby (5)



Ya estamos en el capítulo número 5 de la narración de Rob Andrew. Tras la Segunda Guerra Mundial, vuelve el rugby internacional; los inicios de la década de los 50 son buenos años para Gales y Sudáfrica. En 1955 se produce la gira (la segunda en general tras la guerra) de los British Lions por Sudáfrica, que finalizó empatada a dos victorias. Inglaterra consigue 4 títulos del V Naciones (con Triple Corona en 1955 y Gran Slam en 1957) y Francia en 1959 gana su primer V Naciones en solitario, aunque en Dublín la dobleguen los irlandeses 9-5.
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